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Valoraciones 2015

La ayuda humanitaria que salva vidas sigue en caída libre, recorte histórico del 74%

En un escenario de recortes presupuestarios, los últimos años han sido especialmente duros para la acción humanitaria española, que sigue siendo la modalidad de ayuda que más ha sufrido la disminución.

Concretamente en 2015, la ayuda humanitaria total ha sido de 46.5 millones de euros, lo que representa una caída del 18% respecto al año previo. Esta bajada sigue ahondando el recorte acumulado desde 2011 que ya es del 74%. En términos relativos, esta partida supone un 2,87 del total de la AOD, cifra claramente insuficiente teniendo en cuenta que en 2015 se alcanzó una cifra de desplazados y refugiados sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial y Naciones Unidas hizo el mayor llamamiento de la historia para dar asistencia a 57.5 millones de personas.

En este contexto, los fondos destinados a ayuda humanitaria internacional en el año 2015 llegaron a niveles récord por tercer año consecutivo con 16.400 millones de dólares, pero siguieron sin ser suficientes: sólo un 52% de las necesidades fueron cubiertas. España no estuvo entre los 15 primeros gobiernos donantes de la ayuda humanitaria internacional.

Mientras que las necesidades humanitarias aumentan de manera exponencial, España va reduciendo la cuantía de su participación y responsabilidad para hacer frente a esta crisis global. 

La ayuda humanitaria que salva vidas sigue en caída libre, recorte histórico del 74%

En un escenario de recortes presupuestarios, los últimos años han sido especialmente duros para la acción humanitaria española, que sigue siendo la modalidad de ayuda que más ha sufrido la disminución.

Concretamente en 2015, la ayuda humanitaria total ha sido de 46.5 millones de euros, lo que representa una caída del 18% respecto al año previo. Esta bajada sigue ahondando el recorte acumulado desde 2011 que ya es del 74%. En términos relativos, esta partida supone un 2,87 del total de la AOD, cifra claramente insuficiente teniendo en cuenta que en 2015 se alcanzó una cifra de desplazados y refugiados sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial y Naciones Unidas hizo el mayor llamamiento de la historia para dar asistencia a 57.5 millones de personas.

En este contexto, los fondos destinados a ayuda humanitaria internacional en el año 2015 llegaron a niveles récord por tercer año consecutivo con 16.400 millones de dólares, pero siguieron sin ser suficientes: sólo un 52% de las necesidades fueron cubiertas. España no estuvo entre los 15 primeros gobiernos donantes de la ayuda humanitaria internacional.

Mientras que las necesidades humanitarias aumentan de manera exponencial, España va reduciendo la cuantía de su participación y responsabilidad para hacer frente a esta crisis global. 

La ayuda humanitaria que salva vidas sigue en caída libre, recorte histórico del 74%

En un escenario de recortes presupuestarios, los últimos años han sido especialmente duros para la acción humanitaria española, que sigue siendo la modalidad de ayuda que más ha sufrido la disminución.

Concretamente en 2015, la ayuda humanitaria total ha sido de 46.5 millones de euros, lo que representa una caída del 18% respecto al año previo. Esta bajada sigue ahondando el recorte acumulado desde 2011 que ya es del 74%. En términos relativos, esta partida supone un 2,87 del total de la AOD, cifra claramente insuficiente teniendo en cuenta que en 2015 se alcanzó una cifra de desplazados y refugiados sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial y Naciones Unidas hizo el mayor llamamiento de la historia para dar asistencia a 57.5 millones de personas.

En este contexto, los fondos destinados a ayuda humanitaria internacional en el año 2015 llegaron a niveles récord por tercer año consecutivo con 16.400 millones de dólares, pero siguieron sin ser suficientes: sólo un 52% de las necesidades fueron cubiertas. España no estuvo entre los 15 primeros gobiernos donantes de la ayuda humanitaria internacional.

Mientras que las necesidades humanitarias aumentan de manera exponencial, España va reduciendo la cuantía de su participación y responsabilidad para hacer frente a esta crisis global. 

La AECID mayor gestora de la AH pero casi sin fondos

La senda seguida por la acción humanitaria española en 2015 la ha marcado su adherencia a las líneas fijadas por dos documentos estratégicos: el IV Plan Director publicado a finales de 2012 y el Plan Operativo Anual de Acción Humanitaria 2014-2015 (POAH).

La AECID ha sido la responsable de canalizar todas las partidas de bilateral, multibilateral y multilateral como principal ejecutor de la política española en este ámbito, con 35,7 millones de euros, lo que representa el 75% del total de la ayuda humanitaria. La Oficina de Acción Humanitaria (OAH) ha gestionado 25.4 millones de euros lo que supone un descenso de algo más de un 15% respecto al año previo. Destinó recursos a las cinco crisis establecidas como prioritarias: Siria, Líbano, Jordania, Filipinas y población refugiada saharaui. Los sectores de intervención prioritarios fueron: protección, WASH, salud, seguridad alimentaria y nutrición.

El grueso de la ayuda española ha ido destinada a las agencias de Naciones Unidas, concretamente por esta vía se han gestionado 19,7 millones de euros, el 42% del total de esta partida. El porcentaje destinado a las ONG ha sido de 25.3 millones de euros. Aun así, siguen sin ser buenas noticias para el sector, gran perjudicado por la reducción de financiación gubernamental  destinada a cooperación al desarrollo y, en especial, a acción humanitaria. Es importante que la AECID continúe firmando, de manera regular, convenios con ONG españolas  humanitarias, ya que dicho mecanismo  permite la rapidez y flexibilidad que se requiere ante una emergencia.

La AECID mayor gestora de la AH pero casi sin fondos

La senda seguida por la acción humanitaria española en 2015 la ha marcado su adherencia a las líneas fijadas por dos documentos estratégicos: el IV Plan Director publicado a finales de 2012 y el Plan Operativo Anual de Acción Humanitaria 2014-2015 (POAH).

La AECID ha sido la responsable de canalizar todas las partidas de bilateral, multibilateral y multilateral como principal ejecutor de la política española en este ámbito, con 35,7 millones de euros, lo que representa el 75% del total de la ayuda humanitaria. La Oficina de Acción Humanitaria (OAH) ha gestionado 25.4 millones de euros lo que supone un descenso de algo más de un 15% respecto al año previo. Destinó recursos a las cinco crisis establecidas como prioritarias: Siria, Líbano, Jordania, Filipinas y población refugiada saharaui. Los sectores de intervención prioritarios fueron: protección, WASH, salud, seguridad alimentaria y nutrición.

El grueso de la ayuda española ha ido destinada a las agencias de Naciones Unidas, concretamente por esta vía se han gestionado 19,7 millones de euros, el 42% del total de esta partida. El porcentaje destinado a las ONG ha sido de 25.3 millones de euros. Aun así, siguen sin ser buenas noticias para el sector, gran perjudicado por la reducción de financiación gubernamental  destinada a cooperación al desarrollo y, en especial, a acción humanitaria. Es importante que la AECID continúe firmando, de manera regular, convenios con ONG españolas  humanitarias, ya que dicho mecanismo  permite la rapidez y flexibilidad que se requiere ante una emergencia.

La AECID mayor gestora de la AH pero casi sin fondos

La senda seguida por la acción humanitaria española en 2015 la ha marcado su adherencia a las líneas fijadas por dos documentos estratégicos: el IV Plan Director publicado a finales de 2012 y el Plan Operativo Anual de Acción Humanitaria 2014-2015 (POAH).

La AECID ha sido la responsable de canalizar todas las partidas de bilateral, multibilateral y multilateral como principal ejecutor de la política española en este ámbito, con 35,7 millones de euros, lo que representa el 75% del total de la ayuda humanitaria. La Oficina de Acción Humanitaria (OAH) ha gestionado 25.4 millones de euros lo que supone un descenso de algo más de un 15% respecto al año previo. Destinó recursos a las cinco crisis establecidas como prioritarias: Siria, Líbano, Jordania, Filipinas y población refugiada saharaui. Los sectores de intervención prioritarios fueron: protección, WASH, salud, seguridad alimentaria y nutrición.

El grueso de la ayuda española ha ido destinada a las agencias de Naciones Unidas, concretamente por esta vía se han gestionado 19,7 millones de euros, el 42% del total de esta partida. El porcentaje destinado a las ONG ha sido de 25.3 millones de euros. Aun así, siguen sin ser buenas noticias para el sector, gran perjudicado por la reducción de financiación gubernamental  destinada a cooperación al desarrollo y, en especial, a acción humanitaria. Es importante que la AECID continúe firmando, de manera regular, convenios con ONG españolas  humanitarias, ya que dicho mecanismo  permite la rapidez y flexibilidad que se requiere ante una emergencia.

La reducción de riesgos de desastres clave para enfrentar futuros desastres

Según datos del CRED (Centro de Investigación sobre Epidemiología de los Desastres), en 2015, se registraron 376 desastres producidos por amenazas naturales que dejaron un balance de 22.765 víctimas mortales, afectaron a 110,3 millones de personas en todo el mundo y provocaron 70,3 mil millones de daños económicos.

En dicho escenario y dentro del sector CAD 700 (“Ayuda humanitaria”), la atención prestada a las actividades relacionadas con la reconstrucción y rehabilitación (730), como la prevención de desastres (740) sigue siendo escasa. La Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) sufre un ligero descenso en la cooperación española, pasando de 5,6 millones en 2014 a 4,9 millones en 2015. Sin embargo, esta tendencia a la baja que sigue  desde 2008 con alguna excepción en años puntuales.

Esto puede venir justificado por la falta de una "cultura de la prevención", que ha hecho que tanto a nivel interno de los Estados como en su acción exterior, la RRD y la prevención de riesgos, la mitigación o la preparación ante desastres no hayan sido prioritarias. Así, aunque algunos programas europeos (DIPECHO) han sido pioneros, el porcentaje de financiación destinado a dichas acciones sigue siendo muy bajo. Una de las posibles soluciones sería el establecimiento de porcentajes mínimos recomendables de financiación de acciones de RRD en la política de desarrollo y humanitaria de España en línea con lo que otros donantes hacen.

La reducción de riesgos de desastres clave para enfrentar futuros desastres

Según datos del CRED (Centro de Investigación sobre Epidemiología de los Desastres), en 2015, se registraron 376 desastres producidos por amenazas naturales que dejaron un balance de 22.765 víctimas mortales, afectaron a 110,3 millones de personas en todo el mundo y provocaron 70,3 mil millones de daños económicos.

En dicho escenario y dentro del sector CAD 700 (“Ayuda humanitaria”), la atención prestada a las actividades relacionadas con la reconstrucción y rehabilitación (730), como la prevención de desastres (740) sigue siendo escasa. La Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) sufre un ligero descenso en la cooperación española, pasando de 5,6 millones en 2014 a 4,9 millones en 2015. Sin embargo, esta tendencia a la baja que sigue  desde 2008 con alguna excepción en años puntuales.

Esto puede venir justificado por la falta de una "cultura de la prevención", que ha hecho que tanto a nivel interno de los Estados como en su acción exterior, la RRD y la prevención de riesgos, la mitigación o la preparación ante desastres no hayan sido prioritarias. Así, aunque algunos programas europeos (DIPECHO) han sido pioneros, el porcentaje de financiación destinado a dichas acciones sigue siendo muy bajo. Una de las posibles soluciones sería el establecimiento de porcentajes mínimos recomendables de financiación de acciones de RRD en la política de desarrollo y humanitaria de España en línea con lo que otros donantes hacen.

La reducción de riesgos de desastres clave para enfrentar futuros desastres

Según datos del CRED (Centro de Investigación sobre Epidemiología de los Desastres), en 2015, se registraron 376 desastres producidos por amenazas naturales que dejaron un balance de 22.765 víctimas mortales, afectaron a 110,3 millones de personas en todo el mundo y provocaron 70,3 mil millones de daños económicos.

En dicho escenario y dentro del sector CAD 700 (“Ayuda humanitaria”), la atención prestada a las actividades relacionadas con la reconstrucción y rehabilitación (730), como la prevención de desastres (740) sigue siendo escasa. La Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) sufre un ligero descenso en la cooperación española, pasando de 5,6 millones en 2014 a 4,9 millones en 2015. Sin embargo, esta tendencia a la baja que sigue  desde 2008 con alguna excepción en años puntuales.

Esto puede venir justificado por la falta de una "cultura de la prevención", que ha hecho que tanto a nivel interno de los Estados como en su acción exterior, la RRD y la prevención de riesgos, la mitigación o la preparación ante desastres no hayan sido prioritarias. Así, aunque algunos programas europeos (DIPECHO) han sido pioneros, el porcentaje de financiación destinado a dichas acciones sigue siendo muy bajo. Una de las posibles soluciones sería el establecimiento de porcentajes mínimos recomendables de financiación de acciones de RRD en la política de desarrollo y humanitaria de España en línea con lo que otros donantes hacen.